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CapÃtulo 711 - Nacido
Arrogante
Hoy era el cuarto dÃa desde que Yun Che llegó a Ciudad Fénix
Divino.
En el lapso de cuatro dÃas, no sólo habÃa lanzado a Ciudad
Fénix Divino al caos, sino que también habÃa provocado que las noticias de este
incidente se extendieran a cada rincón del Continente Cielo Profundo. En primer
lugar, la noticia de que Yun Che volvió vivo fue suficiente para agitar a todo
el continente, pero las cosas que habÃa hecho en Ciudad Fénix Divino en estos
últimos dÃas... Especialmente el incidente de él matando a dos prÃncipes y a
cinco Dignatarios Fénix ayer, barrió por las siete naciones del continente como
una tormenta en una sola noche.
Ya sea el Imperio Fénix Divino o las otras seis naciones, para
todos ellos, este fue el incidente más sorprendente desde la fundación de sus
propias naciones. La primera respuesta cuando alguien escuchó las noticias, fue
que no podÃan creerlo, sin importar qué.
Esta fue la primera vez en la historia que la dignidad del
incomparable Imperio Fénix Divino fue pisoteada... E incluso fue pisoteada a
tal extremo. Además, su oponente, era simplemente una sola persona.
Incluso los Cuatro Terrenos Sagrados habÃan sabido durante
mucho tiempo sobre este asunto, y también estaban poniendo gran atención a ello.
La noche pasó, y cuando Yun Che abrió sus ojos, el cielo ya
brillaba. Sin embargo, no eligió a qué hora querÃa despertar. Más bien, fue
despertado por la actividad de su jade de transmisión de voz.
Tan pronto como sacó el jade de transmisión de voz, la voz de
un hombre de mediana edad calmado sonó desde dentro, “Hay dos adicionales auras
de Monarcas en la Secta Fénix Divino desde esta mañana. Uno de ellos está en la
etapa tardÃa del segundo nivel del Profundo Reino Soberano, mientras que el
otro está en la etapa intermedia del tercer nivel del Profundo Reino Soberano.
Ten cuidado.”
El que envió la transmisión de voz fue en realidad Zi Ji del
Gremio Mercante Luna Negra.
“No sólo tomó la iniciativa de informarte, sino que el anciano
te envió personalmente una transmisión de voz. Hmph, parece que realmente le
importas mucho, ¿eh?” JazmÃn dijo frÃamente.
“¿Importarle?” Yun Che curvó sus labios, “Eso es debido a que
tengo un ‘maestro’ a mis espaldas que es fuerte hasta el punto de ser
catastrófico y no tener precedentes; Un ‘maestro’ que definitivamente no debe
ser ofendido. Eso es lo que le hizo sentir que es mejor mostrar su buena
voluntad. Si esta capa de ilusión se rompe, con su astucia, hay una posibilidad
enorme... No, definitivamente me querrá muerto más que nadie. Con respecto a un
gran poder que habÃa sido establecido y que habÃa dominado todo un continente
durante diez mil años, algo que podrÃa convertirse en una fuerza amenazante,
definitivamente no se puede permitir que exista... Con mi talento irregular y
la velocidad de crecimiento que ya ha sido expuesta justo frente a sus ojos,
soy naturalmente una de esas personas que posiblemente pueden ponerlos en una
posición amenazada.”
“Es bueno que lo sepas.” JazmÃn dijo con arrogancia.
“La Secta Fénix Divino es lo mismo también.” Yun Che voló en
el aire y miró hacia Ciudad Fénix Divino, “En tan sólo cinco mil años, la Secta
Fénix Divino ya se habÃa acercado al grado de fuerza que posee un Terreno
Sagrado únicamente tomando prestado el linaje del Fénix. En otros cinco mil
años, con la ventaja de tomar prestado el linaje de un espÃritu divino, hay una
enorme posibilidad de que superen a los Cuatro Terrenos Sagrados. La razón por
la que la Secta Fénix Divino habÃa estado estable y pacÃfica durante estos
cinco mil años fue debido a la existencia del Fénix Divino. Si la ilusión de
que el Fénix Divino todavÃa está vivo es destruida, incluso la más tonta de las
personas puede predecir lo que le sucederÃa a la Secta Fénix Divino.”
Hablando hasta este punto, las cejas de Yun Che se movieron
ligeramente... ¿PodrÃan ser que las acciones absurdas que el Imperio Fénix
Divino ha hecho en contra del Imperio Viento Azul fueran para prepararse para
la crisis que podrÃa sucederles en el futuro? Después de todo, también habrÃa
un momento en el que el viento podrÃa incluso filtrarse por las paredes más
gruesas.
Incluso si ese fuera el caso... ¡Sin importar cuál fuera la
razón, considerando los pecados del Imperio Fénix Divino cometidos en contra de
la Nación Viento Azul, tendrÃan que sufrir diez veces los costos, sin importar
qué!
………
Feng Hengkong no habÃa dormido durante cuatro dÃas. En primer
lugar, no habÃa sufrido ninguna lesión grave, y en este momento, incluso la
lesión en su brazo ya no era seria. Sin embargo, el impacto que su corazón
sufrió no tuvo posibilidad de desaparecer en tan corto lapso de tiempo... En
sólo tres dÃas, cuatro de sus hijos habÃan muerto y todos murieron justo
enfrente de sus ojos. Además, cada uno de ellos fue completamente quemado; OlvÃdense
de tener un cadáver, incluso un rastro de ceniza no fue dejado atrás. Un pesado
impacto como este era algo que cualquier persona normal no serÃa capaz de
tomar, y mucho menos él, el Maestro de la Secta Fénix Divino, asà como el
Emperador del Imperio Fénix Divino.
Dentro del medio destruido y desordenado Salón Principal
Fénix, todos los varios Dignatarios Fénix y prÃncipes estaban alineados. Sin
embargo, sus rostros no llevaban ni ansiedad ni odio, sino en cambio alegrÃa y
emoción. Al final del salón, habÃa otros dos sentados a ambos lados de Feng
Hengkong... Sus asientos estaban situados al mismo nivel que Feng Hengkong.
Estos dos eran dignatarios con pesadas vicisitudes impresas en
sus rostros. Sus barbas eran blancas como la nieve, y aún sus cabellos tenÃan
un rico color carmesà oscuro. Alrededor de sus cuerpos, los espÃritus del fuego
danzaban ocasionalmente, y una presión incomparablemente pesada estaba siendo
liberada desde sus cuerpos. Actualmente, sus cejas y ojos ligeramente hundidos,
que emitÃan luces frÃas, habÃan causado que todo el mundo contuviera su respiración.
“Cuatro prÃncipes de nuestra Secta Fénix Divino han sido
asesinados consecutivamente... ¡Indignante!” La voz del dignatario de la
derecha era tan pesada como un gong, y debido a su ira, la temperatura de toda
la sala se elevó repentinamente.
“¿Por qué no mencionaste este asunto al Gran Maestro de la
Secta?” Dijo el dignatario de la izquierda.
“La personalidad de Real Padre es tan violenta como las
llamas. Estuvimos momentáneamente tÃmidos, y no nos atrevimos a hablar
claramente de ello. QuerÃamos informar a Real Padre después de que matáramos a
ese bastardo de Yun Che.” Feng Hengkong cerró sus ojos, su rostro y cuello
constantemente temblorosos resaltaron el odio y dolor insoportable en su
corazón.
“Todos somos incapaces. Para realmente tener que involucrar a
dos Altos Dignatarios para que salgan personalmente de su reclusión, estamos
verdaderamente avergonzados.” El Gran Dignatario Feng Feilie pronunció
vergonzosamente.
“¡Con dos Altos Dignatarios aquÃ, si Yun Che todavÃa se atreve
a venir, entonces hoy será su funeral!” Feng Ximing apretó sus dientes y dijo.
Para los dos dignatarios sentados junto a Feng Hengkong, sus
edades superaban los quinientos años, respectivamente. No sólo eran de la
generación de los Altos Dignatarios en la Secta Fénix Divino, sino que también
eran dos de los nueve Altos Dignatarios que habÃan roto a través del Profundo
Reino Soberano.
El que estaba sentado a la izquierda se llamaba Feng Tianyu, mientras
que el sentado a la derecha se llamaba Feng Tianqing. Ambos pertenecÃan a la
misma vena que el Gran Maestro de la Secta Fénix Divino, llevando el primer
nombre ‘Tian’. Actualmente, ya se habÃan convertido en la piedra angular de las
existencias de la Secta Fénix Divino.
“¡El pecado de esta persona, no puede ser pagado con la
muerte!” Feng Tianyu dijo furiosamente.
“Aparte de los cuatro prÃncipes, ¿cuántas personas de la secta
han muerto a causa de que Yun Che?” Comparado con Feng Tianyu, Feng Tianqing
estaba mucho más tranquilo, y aún sus pupilas también se habÃan vuelto
completamente rojo carmesÃ, destacando que el asombro y la ira en su corazón
definitivamente no eran más débiles que las de Feng Tianyu. Debido a que dentro
de los cinco mil años de historia de la Secta Fénix Divino nunca habÃan
recibido tal humillación antes.
Feng Ximing respetuosamente dijo, “En el primer dÃa, sólo
Décimo Cuarto Pequeño Hermano murió bajo sus manos. En el segundo dÃa, Décimo
Tercer Pequeño Hermano y nueve discÃpulos guardianes, un total de diez,
murieron. Ayer, dos Reales Hermanos y cinco dignatarios murieron bajo sus
manos... Y otros noventa y tres fueron quemados hasta convertirse en cenizas.
Hay también trescientas personas que han sufrido lesiones de diferentes grados.
Para salvar a Real Padre, vigésimo primer dignatario ha sufrido graves heridas,
y hasta ahora, todavÃa no ha despertado
de su coma.”
“Ciento once personas... Je. Parece que debe sufrir ciento
once veces de un dolor peor que la muerte, antes de que pueda pagar por
completo su deuda.”
La expresión de Feng Tianyu se tornó frÃa y siniestra.
En ese momento, un alboroto repentinamente resonó desde fuera.
Siguiendo después, una evidente voz de pánico sonó, “Yun Che... ¡¡Yun Che está
aquÃ!!”
¡¡Huuu!!
Todas las personas presentes en el Salón Principal Fénix,
aparte de los dos Altos Dignatarios, de repente se levantaron exactamente en el
mismo instante. Y un solo momento como este demostró que Yun Che ya habÃa
plantado una sombra aterradora en sus corazones.
“Yun Che...” Feng Hengkong apretó fuertemente sus dos puños;
Con una voz baja, cantó el nombre de quien odiaba más en toda su vida, “Es hora
de que... ¡¡Pagues tu deuda!!”
¡¡Boom!!
Llamas hicieron erupción y Feng Hengkong se lanzó
instantáneamente hacia el cielo, formando otra vez otro agujero gigantesco en
el techo del salón, que ya estaba en ruinas. La multitud de Dignatarios Fénix
gritaron en voz alta “Maestro de Secta,” antes de volar rápidamente al aire, y
seguirlo de cerca desde atrás.
En dirección a la puerta de Ciudad Fénix Divino, Yun Che
seguÃa flotando en la misma posición que ayer. Sus brazos estaban cruzados
frente a su pecho, y su rostro llevaba una frÃa sonrisa... Sus acciones y
expresión eran exactamente las mismas que ayer.
Comparado con Yun Che, sin embargo, las reacciones de la gente
de la Secta Fénix Divino eran muy diferentes de las de ayer. Sus expresiones
parecÃan especialmente seguras, y sus miradas sobre Yun Che eran como si
estuvieran mirando a un hombre muerto. Algunos de sus rostros incluso revelaron
una sonrisa alegre y frÃa... Como si ya pudieran ver la escena de Yun Che
cayendo en sus manos, permitiéndoles desahogar libremente su odio y
frustración.
“Feng Hengkong, seguro que viniste aquà para darme la
bienvenida bastante rápido hoy.” La mirada de Yun Che todavÃa se fijó en Feng
Hengkong, y su tono era aún más despreciativo que el dÃa anterior. “Hoy, has
pensado a través de todo y estás preparado para obedecerme, o... ¿Vas a seguir
viendo a tus hijos y discÃpulos sufrir miserables muertes uno tras otro delante
de tus ojos? ¿Hmm? Oh por supuesto. TodavÃa tengo que recordarte muy bien que
es mejor que me escuches obedientemente, de lo contrario, si todos tus hijos
mueren, tu tÃtulo de Maestro de Secta y el asiento del emperador, ya no tendrán
un solo sucesor.”
“Yun Che, tu muerte ya es inminente, pero todavÃa estás siendo
arrogante.” Feng Feilie dijo con una frÃa sonrisa, “¿Crees que todavÃa puedes
dejar este lugar vivo hoy?”
“¿Oh?” Yun Che entrecerró ligeramente sus ojos, “¿Mi muerte es
inminente? En estos pocos dÃas, parecÃa haber escuchado más de diez veces estas
cuatro palabras de ustedes. Desafortunadamente, incluso ahora, ni una sola
hebra de mi cabello ha sido dañada. En cuanto a tu Secta Fénix Divino... Je.
Tan lamentable, triste y ridÃcula.”
“Jejejeje... Él es realmente tan arrogante como dicen los
rumores.”
En respuesta a Yun Che fue una vieja y poderosa voz. Siguiendo
esta voz, dos figuras rojas carmesÃes flotaron lentamente en el aire desde el
Salón Principal Fénix, llevando una presión sin igual que era tan pesada como
una montaña, envolviendo a toda la Secta Fénix Divino. Ellos observaron
frÃamente a Yun Che; El aura intensa y la presión que llevaban incluso habÃa
traÃdo los vientos circundantes de varias decenas de kilómetros a quietud.
Era como si en este espacio, fueran los dictadores entre el
cielo y la tierra.
Yun Che bajó los brazos de su pecho y los trasladó sin prisa a
su espalda. Dio a los dos dignatarios una mirada y dijo con una sonrisa frÃa.
“Observando cómo la confianza de ustedes se habÃa inflado cientos de veces, me
preguntaba a qué deidad habÃan invitado. Sin embargo, sólo han llamado a dos
viejos pedos. Ustedes deberÃan al menos llamar a Feng Tianwei también.
Simplemente Feng Tianyu y Feng Tianqing... ¿Me están diciendo que entre la
generación de los Altos Dignatarios de la Secta Fénix Divino, sólo queda un
montón de basura?”
El alma de Feng Huwei llevaba recuerdos de la generación de
los Altos Dignatarios, asà que cuando Yun Che vio a Feng Tianyu y Feng
Tianqiang, fue natural que él pudiera nombrar sus nombres con fluidez.
La expresión de Feng Tianyu y Feng Tianqing cambió al mismo
tiempo... HabÃan aparecido portando un aura majestuosa, e incluso habÃan fijado
su Presión Espiritual del Fénix en Yun Che ante la primera oportunidad que
tuvieron. Inicialmente, habÃan pensado que con sólo su presión espiritual,
serÃa suficiente para que Yun Che temblara de miedo, e incluso causara que su
mente colapsara.
Sin embargo, la escena delante de ellos estaba totalmente
fuera de sus expectativas. Después de su aparición, no sólo Yun Che no reveló
ningún temor o ansiedad, no habÃa ni siquiera un solo cambio en su expresión.
El aura de su cuerpo no se agitó en lo más mÃnimo tampoco; Su calma parecÃa que
estuviera mirando dos hormigas saltando desde el suelo.
No sólo no fue suprimido por su aura, sino que incluso habÃa
nombrado con fluidez sus nombres... Y entonces, no sólo no tenÃa miedo de sus
nombres, sino que todas sus palabras y sus expresiones estaban llenas de desdén
y desprecio.
Él en realidad estaba despreciando y burlándose de los Altos Dignatarios
de la Secta Fénix Divino... ¡Dos figuras que habÃan alcanzado el Profundo Reino
Soberano, que se habÃan convertido en los dioses entre las personas que
practicaban la profunda cultivación, y dos figuras que realmente podÃan menospreciar
a todo el mundo!
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