Traductor: Trafalgar
Corrector: Radak
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CapÃtulo 159: Mano Izquierda
La luz del
amanecer se esparcÃa dentro de la hermosa habitación para invitados pasada de
moda. Sobre la cama intrincadamente tallada y bajo la delgada sábana, la cabeza
de Mo Qianni descansaba sobre una suave y blanca almohada, liberando suaves
sonidos de respiración en su dormir.
Sus exquisitos
rasgos faciales estaban iluminados bajo la suave luz del sol, con lÃneas
agraciadas aparentemente mÃsticas, como una durmiente concubina del emperador,
revelando una sexy pero indolente aura.
De pronto, la
puerta de la habitación se abrió ligeramente. Yang Chen quien se habÃa cambiado
a un traje negro y corbata granate llevó el desayuno humeante dentro.
Yang Chen colocó
el congee y guarniciones en el gabinete al lado de la cama, luego se puso de
pie para mirar a la mujer quien todavÃa tenÃa sus ojos cerrados.
Con una sonrisa
impotente él dijo: “Oye, tenemos negocios verdaderos que hacer hoy, ¿estás
planeando quedarte dormida todo el dÃa?”
Las largas
pestañas de Mo Qianni temblaron y su rostro se sonrojó. Finalmente incapaz de
soportar la mirada directa de Yang Chen, ella abrió sus ojos y tranquilamente
se sentó en la cama.
“¿Sabes que
estaba despierta?”
“En el momento
que entré, tu cuerpo claramente tembló, tu habilidad en fingir dormir no es
bastante buena.” Yang Chen se burló.
“Lo… Lo siento…
Yo…” Mo Qianni bajó sus ojos, ella no sabÃa qué más decir.
Yang Chen
indiferentemente dijo: “No te culpes a ti misma, ninguna persona normal que
viera la escena de anoche serÃa capaz de aguantarla tampoco, y desarrollarÃa
temor. Si no sientes una sola cosa, yo en cambio sospecharÃa que eres una demonia
y una manÃaca homicida o algo.”
“Ayer… ¿Qué paso
después de que me desmayé?” Mo Qianni suavemente preguntó.
Cuando ella vio
a Yang Chen matar a una persona, Mo Qianni se desmayó. Ella ni siquiera sabÃa
cómo regresó a la villa. Tras despertar, habÃa estado en un esto de pánico.
Aparte de la misteriosa atracción mortal que este hombre le daba, ella también
sentÃa miedo… Asà que cuando Yang Chen entró, ella no se atrevió a abrir sus
ojos de inmediato.
Yang Chen jaló
una silla, se sentó, y cruzó sus piernas. Él habló en detalle: “Tras negociar
con Li Muhua, él acordó intercambiar el cuarenta porciento de la parte de Muyun
en esta colaboración por su vida. Lo cual significa que junto a nuestro inicial
veinticinco porciento, Yu Lei recibirá el sesenta y cinco porciento de los
beneficios totales de este proyecto.”
“¿Ah?” Mo Qianni
alzó su cabeza en shock, incredulidad estaba escrita por todas partes de su
bonito rostro: “¿Sesenta y cinco porciento? No es eso… Este número es
demasiado…”
Ella estaba
consciente de los beneficios económicos que este proyecto podÃa traer, si este
era en realidad el caso, el futuro crecimiento de Yu Lei serÃa inauditamente
alto.
“¿No es esto
bueno? Al menos la pobre vida de Li Junior aún continúa.” Yang Che dijo con una
sonrisa.
Mo Qianni miró a
Yang Chen con una expresión compleja, pues este hombre siempre hacÃa cosas que
sorprendÃa a las personas. Como que ella estuviera reuniendo todo su coraje,
preguntó: “Entonces… ¿Qué pasa con los demás?”
“¿Quieres decir
los otros dos guardaespaldas?” Yang Chen indiferentemente dijo: “Están muertos.
Sus existencias solo serÃan un estorbo. Además, el asunto de Liu Muhua
disparando personalmente a Li Mucheng ayer fue reportado a la policÃa como Li
Mucheng siendo la mente maestra, mientras Li Muhua lo mató en auto-defensa. Una
gran suma del salario de la PolicÃa de Hong Kong viene de la Familia Li, asÃ
que este asunto sólo necesita pasar por procedimientos oficiales para
mostrarse. En cuanto a nosotros dos, nunca estuvimos allÃ, asà que podemos sentirnos
aliviados.”
Mo Qianni
permaneció callada por un momento, luego ansiosamente preguntó: “¿No tienes
miedo que Li Muhua vuelva en su promesa después que lo has amenazado de esa
forma?”
Yang Chen mostró
una sonrisa relajada: “ConfÃo en mà mismo, y estoy también confiado en la
racionalidad de Li Muhua. Él deberÃa tener muy claro de cómo las cosas
terminarÃan si él da marcha atrás en su promesa. Él no puede vencerme, asà que
sin duda elegirÃa sufrir perdidas asà como evitar la calamidad.”
Mo Qianni forzó una sonrisa: “Siempre le das a
las personas la sensación que tienes confianza ignorante, y aún cada vez estás
en lo correcto.”
“Ese es el
carisma de un hombre.” Yang Chen le guiño.
Siguiendo eso,
los dos no tenÃan mucho sobre qué hablar, asà que Yang Chen no quiso explicar
nada, mientras la mente de Mo Qianni estaba en un estado caótico.
Al final, Yang
Chen notó el sufrimiento y lucha de Mo Qianni. Él comprensivamente suspiró: “No
necesitas forzarte a ti misma, nada en realidad sucedió entre nosotros dos. No
tienes ninguna responsabilidad en intentar todo tipo de formas para absolver lo
que pasó ayer. Como has visto, soy una persona que es muy competente en matar y
cuando mato a alguien, ni siquiera parpadeo. No te explicaré por qué sé cómo
matar, no te diré sobre lo que acostumbraba hacer antes. Todo lo que te diré
es, todo lo que viste fue real, tengo cosas que no quiero contarte, pero nunca
he cubierto la verdad.”
Mo Qianni alzó
la cabeza y miró los ojos calmados de Yang Chen. Ella de pronto sintió que el
hombre que estaba sentado justo al lado de ella comenzó a distanciarse a sÃ
mismo lejos de ella de nuevo. La intimidad que se construyó ayer habÃa
desaparecido.
Ella sintió un
agudo dolor en su corazón, esto era más doloroso que matarla.
Él parecÃa tan
natural, tan libre, y sonreÃa tan casualmente, como si nada realmente importara…
Sin embargo, Mo Qianni sentÃa una profunda soledad en él, habÃa una energÃa
negativa la cual estaba profunda dentro de él, como un veneno que daba
constante tormento.
“Yang Chen…
EstirarÃas tu mano izquierda por favor…” Mo Qianni frunció sus labios rosados y
suavemente dijo.
Yang Chen estaba
confundido, pero no dudó y estiró su mano izquierda.
Mo Qianni estiró
sus manos suaves, y lentamente sujetó las manos de Yang Chen en ellas, sus
delicados dedos masajearon sobre su piel ligeramente áspera, rascándolo y
frotándolo.
“Anoche, usaste
esta mano para matar a Li Meng…”
Yang Chen estaba
sin habla. Eso era cierto, anoche, él usó esta mano para tomar la vida de Li
Meng, él agarró el esófago de Li Meng y lo sacó… En los pasados años, esta mano
habÃa sido manchada por sangre fresca, ese hedor de sangre se habÃa calado
profundamente en sus huesos. A veces, incluso hacÃa que Yang Chen se sienta
como que sus manos ya se habÃan vuelvo de color escarlata.
De pronto.
Mo Qianni bajó
su cabeza, y sus delgados labios floridos besaron el centro de la palma de Yang
Chen.
El húmedo y
suave toque hizo que Yang Chen temblara, esta acción que no puede ser más dulce
era como un martillo pesado golpeando en el corazón de Yang Chen!
‘¡Ella, besó mi mano!
¡Esta mano que le mostró muerte y miedo! ¡Esta mano
que la hizo perder la consciencia por el shock! ¡Esta mano que ha tomado
innumerables vidas! ¡Esta mano que ha sido manchada por innumerables pecados!
¡¡¡Esta mano pecadora que ha sido envuelta en
oscuridad!!!’
El beso de la
mujer no era sólo la luz santa que expulsaba los pecados podridos, era también
una cálida corriente irrefutable, goteando en el corazón cerrado de Yang Chen…
Penetrante,
húmedo.
La sonrisa en el
rostro de Yang Chen poco a poco se disipó, una expresión de perplejidad lo
reemplazó.
‘¿Por qué? ¿No ella deberÃa estar asustada, temerosa y
disgustada? ¿Como muchas personas del pasado, huyendo lejos de mà o fingiendo
respeto mientras mantenÃan distancia? ¿¡Por qué ella besarÃa esta mano pecadora
que apesta de sangre!?’
Después del beso,
Mo Qianni tomó un aliento en frente de la palma de Yang Chen, luego despacio
alzó su cabeza. Con una sonrisa amable, ella dijo: “Hay un olor aceitoso, es
antihigiénico no lavar tus manos después de comer, ¿sabes?”
“Por qué…” Yang
Chen no le importó su broma y directamente preguntó.
Mo Qianni con
toda tranquilidad sonrió, ella apoyó su cuerpo suave hacia delante, y acarició
el rostro de Yang Chen con su mano, con una mirada apacible en sus ojos.
“Me gustas, Yang
Chen… Puedo no saber cuando empezó, y solo nos hemos conocido el uno al otro
por un corto periodo de tiempo, pero sólo me gustas…”
“Aunque siempre
me haces enojar, aunque siempre eres frÃo e indiferente hacia mÃ, aunque
siempre eres pervertido, aunque tú… Eres el esposo de mi mejor amiga, sólo me
gustas…”
“No me importa
quien eras en el pasado, no me importa qué identidad tengas ahora, no me
importa menos sobre quien serás en el futuro…”
“Todo lo que
estoy intentando decir es, el hombre que me gusta es el llamado Yang Chen.
Cuando me estaba sintiendo impotente, él me sacó de mi predicamento. Cuando
estaba sola, él me acompañó y charló conmigo. Cuando estaba en peligro él me
protegió de cualquier daño…”
“El que me
gusta, es el dueño de esta mano, eres tú…”
“……”
Yang Chen no
creÃa en ninguna religión, él no creÃa en ningún dios, pero en este momento, si
dios realmente existÃa, entonces él querÃa agradecerle a dios por crear a las
mujeres.
Mujeres, una
criatura que fascina a los hombres…
Originalmente,
él pensaba que tras ver una parte de su verdadero lado, esta mujer ya no serÃa Ãntima
con él, poco a poco se distanciarÃa ella misma, e incluso lo evitarÃa…
Aunque su mente
firme podÃa ignorar todo esto, las gotas de agua pueden romper rocas, el dolor
eventualmente harÃa su camino dentro de su agotado corazón.
Pero
inesperadamente, el resultado fue en cambio…
Yang Chen bajó
su cabeza, parpadeó unas pocas veces, luego alzó su cabeza de nuevo con una
brillante sonrisa: “Pequeña Qianqian, asà es cómo me dirigiré a ti en el
futuro.”
Tras decir una
serie de confesiones, Mo Qianni sintió como que tenÃa una carga liberada.
Oyendo esta forma de dirigirse, ella casi vomita. Ella lo miró coquetamente y
ella ijo: “¡Eso es muy cursi!” Pero por dentro, ella sentÃa dulzura y afecto.
“¡Eso es nada,
te daré un poco más de cursilerÃa!”
Yang Chen
nefariamente sonrió y de repente agarró el suave cuerpo de Mo Qianni, jalándola
a su abrazo. Luego, ¡Ã©l besó los labios rosados de Mo Qianni!
“¡Wu!”
Fue tan
repentino que Mo Qianni simplemente no pudo reaccionar, sus mandÃbulas estaban
relajadas, permitiéndole a la lengua ágil Yang Chen cavar en sus cálidos
interiores y causar estragos.
Como esta era su
primera vez recibiendo un beso, Mo Qianni pareció muy pasiva, su suave y tierna
lengua era provocada sin ninguna parte para ocultarse. Poco a poco, el fuerte
aliento del hombre y beso salvaje la hicieron perderse dentro de las fuertes
llamas del amor…
Después de algún
tiempo, Yang Chen quien habÃa probado los exquisitos lÃquidos de la mujer de
mala gana apartó su boca de la suya.
La Mo Qianni de
este momento tenÃa un fuerte rubor conforme jadeaba por aliento. Sus labios
parecÃan un poco hinchados, y su par de ojos lÃmpidos eran incomparablemente
encantadores, como un abismo que incitaba a uno a cometer un crimen, difÃcil de
resistir.
Yang Chen miró
la encantadora apariencia de la dama como si ella estuviera lista para la
cosecha, y calor comenzó a acumularse en su hombrÃa. Pero él sabÃa que este no
era el momento, asà que solo podÃa enérgicamente suprimir sus deseos. Él se
acercó al carnoso trasero de Mo Qianni con su mano y lo palmeó, la sensación de
la carne suave era increÃblemente satisfactoria.
“Pequeña
Qianqian, no puedes posiblemente estar pensando en llevarme a la cama ahora,
¿verdad?”
Mo Qianni de
repente volvió a sus sentidos ahora, pánico llenó sus ojos y ella de inmediato
forcejeó para liberarse del abrazo de Yang Chen. Cubriendo su rostro ruborizado,
ella a toda prisa corrió al baño descalza.
Pronto, sonidos
del agua cayendo se escucharon desde el baño. Mo Qianni finalmente habÃa recordado
que hoy era el dÃa oficial de las conversaciones de negocios, ella tenÃa que
ducharse rápidamente, y ponerse maquillaje.
Yang Chen
cómodamente se apoyó de nuevo en la silla, miró hacia afuera en la fascinante
vista de la montaña en la mañana, y sonrió en felicidad.