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Traductor: Radak
Corrector: Radak
CAPÍTULO 2
Unas tres horas antes, Izayoi y You se reencontraron y fueron a desayunar.
Tren Gigante Spiritual, “Mil Soles”, bar lounge con cristal panorámico.
Una enorme bola de cristal flotaba en el centro del bar, envuelto en humo púrpura. Probablemente se trataba de un dispositivo preparado para los Inversores, que les permitía observar las luchas de los Jugadores que participaban en la Segunda Guerra por la Autoridad del Sol desde la distancia, de la forma más cómoda y conveniente posible. El humo que llenaba todo el local estaba encantado de tal manera que solo se podía ver hasta el área alrededor de las sillas de tu mesa; todo lo que estuviera más allá, especialmente las siluetas de los demás clientes y sus voces, estaba tan borroso que era prácticamente imposible distinguir quién más se encontraba en el local. Era una medida de seguridad especial para evitar las peleas que inevitablemente surgirían si dos o más clientes que se odiaban con vehemencia se encontraran. Sin embargo, la bola de cristal situada en el centro del vagón bar-salón había sido modificada de tal manera que se podía ver perfectamente la imagen que mostraba desde cualquier rincón de la sala, sin importar a qué distancia se estuviera sentado.
Además de evitar que los clientes se enfrascaran en peleas a muerte en el acto, había otra razón por la que se implementó el humo morado: conseguir que todos los Inversores se sentaran en sus mesas en silencio y se comportaran correctamente, como deberían hacerlo todos los clientes ejemplares de un bar.
Desde su primera entrega, uno de los aspectos más fuertes y prominentes de la Guerra por la Autoridad del Sol fue su papel como guerra indirecta entre varios Dioses, Demonios y Espíritus, hasta el punto de que se volvió costumbre asumir que la posición y el rango del campeón del Dios en cuestión reflejaban la posición del propio Dios patrón. Por ello, si alguno de los Patrocinadores o Inversores presentes a bordo del Tren Espiritual Gigante iniciaba una pelea, sería descalificado de inmediato e irrevocablemente de la competición sin posibilidad de reingresar. Dado que ninguno de los patrocinadores podría soportar la deshonra y la vergüenza de ser expulsado de una competición tan importante por algo tan mundano como iniciar una riña fuera del campo de batalla, concluyeron que sería más eficiente dejar que sus jugadores elegidos se enfrentaran por ellos.
Sentada en la mesa más cercana al Cristal de Observación, la ganadora de la primera Guerra por la Autoridad del Sol: La “Señora Demonio de la Noche Blanca”, Shiroyasha le sonrió a la loli Kuro Usagi, que estaba sentada justo a su lado, mientras tomaba un sorbo de su bebida.
—Jijiji........... Bueno, mira eso, Kuro Usagi. Parece que todas las Comunidades finalmente han comenzado a moverse al mismo tiempo, lo que debería hacer las cosas mucho más interesantes.
—¡SÍ! ¡Y pueden estar seguros de que a partir de ahora nuestro “No Name” hará todo lo posible para arrasar con la competencia! ¡Definitivamente no vamos a perder contra la Señorita Asuka y las demás Comunidades!
Kuro Usagi declaró mientras exhalaba aire por la nariz con orgullo.
—Es cierto que “No Name” sigue teniendo problemas de escasez de personal y depende en gran medida de Izayoi y You, pero mientras estos dos estén presentes, creo que encontrarán la manera de elegir el mejor curso de acción que los lleve a la victoria.
—¡Ajá, ajá, no podría haberlo dicho mejor! Es cierto que la unión hace la fuerza, pero al mismo tiempo, los números no son la única fuente de poder. Los lazos, por supuesto, las habilidades individuales y un sinfín de otros factores se entrelazan para forjar un camino hacia la victoria. Nuestro enfoque es completamente diferente al de ciertos Señores Demonio, que se basan únicamente en los números y en desplegar grandes cantidades de Jugadores en el tablero, ¿no cree?
“La Señora Demonio de la Noche Blanca” abrió su abanico y se cubrió el rostro con él mientras miraba a la mujer sentada al otro extremo de la mesa: la Reina Dorada, la Reina de Halloween. Terminó de beber su taza de té con elegancia y luego miró a Shiroyasha con una mirada molesta desde detrás del velo de su larga cabellera dorada.
—......... ¿Qué fue eso? ¿Me engañan mis oídos o realmente me acusas de basarme únicamente en números?
—Seguro que bromeas. ¿Por qué iba a rebajarme tanto como para acusarte abiertamente de hacer tal cosa?......... Por otro lado, es un hecho innegable que actúas como mecenas del mayor número de Jugadores entre todos los Patrocinadores involucrados en la guerra actual. Además, tu poder consiste en controlar las fronteras entre mundos y estrellas........ ¿No crees que tal combinación es una especie de exceso incluso para ti?
Lo que la “Señora Demonio de la Noche Blanca” quiso decir con sus palabras no se refería únicamente a la Reina de Halloween actuando como Patrocinadora de la Pseudo-Comunidad compuesta por Homura Saigo, Suzuka Ayazato y Ayato Kudou......... Porque aparte de esos tres, La Reina de Halloween ha enviado a muchos otros Jugadores para que actúen en su nombre. Después de todo, ella es un Espíritu Celestial con el poder de controlar los límites del mundo, por lo que no hay nada ni nadie que no pueda invocar. Por eso, se dice que ella, un Espíritu Celestial de tres dígitos, está en igualdad de condiciones con Shiroyasha, un Espíritu Estelar Celestial y la “Señora Demonio de la Noche Blanca” con dos dígitos en su nombre. En otras palabras, en lo que respecta al concepto de “invocación”, la Reina de Halloween no tiene ningún tipo de restricción. Y por eso, alguien como ella, capaz de invocar una cantidad infinita de monstruos que incluso podrían superar los límites de su propio poder, no necesita contenerse en absoluto a la hora de movilizar a los Jugadores que actuarían y ganarían en su nombre. Así pues, no sería erróneo decir que, en términos de aspirar a la victoria, se puede decir que tanto Homura y compañía como los miembros de su propia Comunidad, incluidos los supervivientes de “Avalon”, son como un ejército de piezas que avanzan constantemente en el tablero.
La Reina se echó el pelo hacia un lado, dejando ver una expresión algo melancólica.
—Mientras no haga nada que pueda considerarse contrario a las reglas establecidas de la Segunda Guerra por la Autoridad del Sol, creo que intentar reprenderme por simplemente usar mis habilidades al máximo es aún más exagerado, parafraseando a cierta persona envidiosa.
—Oh, sí, no hay nada de malo en usar los talentos que tienes a tu disposición. Pero ¿sabes qué? Considerando todo, esta Segunda Guerra por la Autoridad del Sol no es una simple contienda, sino un gran ritual que determinará el equilibrio de poder entre los Dioses y Deidades del Pequeño Jardín durante los próximos años. Así que, ¿no te parece un poco patético intentar arrebatar la victoria de una manera tan poco glamorosa, como crear un gran número de Jugadores en lugar de unos pocos elegidos que podrían hacer lo mismo por ti de una forma mucho más honorable?
—¡D-Dama Shiroyasha! ¿No cree que eso fue innecesario? Seguro que no había necesidad de que usara palabras tan agresivas e hirientes, ¡¿verdad?!
Kuro Usagi intentó apresuradamente impedir que Shiroyasha provocara aún más a la Reina de Halloween.
En lo que respecta a la relación entre la Reina de Halloween y “La Señora Demonio de la Noche Blanca”, se puede resumir de la siguiente manera: estas dos han estado enfrentadas desde la primera Guerra por la Autoridad del Sol, aquella en la que Shiroyasha emergió como la vencedora que derrotó a todos los demás contendientes que se interpusieron en su camino.
Como ya se mencionó en varias ocasiones, todo el bar estaba diseñado de tal manera que el humo púrpura que lo llenaba impedía a los clientes identificar quiénes estaban sentados en las otras mesas, todo con el propósito de evitar provocar conflictos innecesarios y posibles peleas. Pero en el caso de la Reina de Halloween y su ayudante, Scathach, la Mayordoma Principal, esa medida de precaución no importaba en absoluto, ya que Shiroyasha misma las había invitado a presenciar la primera ronda de la Segunda Guerra por la Autoridad del Sol desde su mesa personal. Esto significaba que Shiroyasha quería tener a su archienemiga cerca, y también colocaba a la Reina de Halloween en una situación un tanto complicada, porque en lugar de recibir a sus invitados en su propio territorio, como solía preferir, ahora era ella quien invadía el territorio de su enemiga. Y si había algo que la Reina de Halloween detestaba, era tener a alguien como “La Señora Demonio de la Noche Blanca” tan cerca de su espacio personal, donde podía ser invadida en cualquier momento. Eso no era divertido para ella. Ni un poquito.
—Sin embargo… Sí. En este punto, tengo que estar de acuerdo contigo. Debo admitir que tener la ventaja numérica sin la fuerza necesaria para respaldarla no será suficiente para lograr la victoria.
—¿Ohhh? Ahora bien, esto es algo inusualmente directo que no esperaba oír de ti en absoluto.
—No hay necesidad de que seas tan sarcástica, porque lo único que estoy diciendo es un hecho. No puedes confiar solo en los números, pero tampoco solo en la calidad, ya que ninguna de las dos por sí sola garantizará tu victoria. Así que, dado que esta vez nosotros, los Patrocinadores e Inversores, también competimos para mejorar nuestra posición en el Pequeño Jardín, necesitamos una combinación perfecta de ambas cosas. ¿No es así, Scathach?
—Es exactamente como usted dice, mi Reina. La única manera de demostrar su orgullo como Patrocinador es evidenciando el poder de su Comunidad enviando a sus Jugadores a la batalla en perfectas condiciones.
Scathach estuvo de acuerdo con las palabras de la Reina de Halloween mientras le servía otra taza de té...... Pero luego pareció recordar algo que la impulsó a mirar a “La Señora Demonio de la Noche Blanca” con una expresión curiosa en su rostro.
—....... Dicho esto, si no me falla la memoria, parece que hay entre nosotros una Inversora que, a pesar de tener una comunidad a la que favorece, solo envió a dos miembros de esa comunidad a participar en la Segunda Guerra por la Autoridad del Sol como Jugadores. Eso es bastante peculiar, no le parece, mi reina... ¿Dama Shiroyasha?
Scathach y la Reina de Halloween se miraron e intercambiaron sonrisas de suficiencia. Al percibir que la situación acababa de empeorar y que le esperaba algo bastante desagradable, Shiroyasha estaba a punto de abrir la boca e intentar cambiar de tema para seguir dominando la conversación, pero ahora que se había metido en un campo minado que ella misma había creado, Scathach y la Reina de Halloween no tenían intención de dejarla escapar sin que pisara al menos algunos de ellos.
—Oye, Shiroyasha, dijiste que es poco apropiado y poco sofisticado para un evento tan grandioso como la Segunda Guerra por la Autoridad del Sol intentar obtener la victoria confiando únicamente en la ventaja numérica... Pero, ¿era realmente buena idea hacer lo contrario? Como Inversor, ¿no deberías hacer todo lo posible para aliviar la carga que los Juegos de Dones de la guerra impondrán a tus Jugadores seleccionados? Porque... Y no me malinterpretes, no lo digo por despecho ni nada parecido, pero tener solo dos jugadores y esperar que ganen por sí solos... Me parece una gran estupidez.
—E....... E-Eso........ Eso eso, ya sabes.........
—A mi parecer, Izayoi y Kasukabe, deben estar pasándolo realmente mal. Es decir, ¿solo esos dos de toda la comunidad “No Name” se enfrentan a un desafío tan monumental como la Guerra por la Autoridad del Sol? ¿No es un poco lamentable? En ese caso, como la Inversora que los eligió como sus campeones, deberías haberles brindado más apoyo, incluso si eso hubiera ido en contra de tus principios y hubiera restado gloria a la competencia.
Las palabras de Scathach dirigidas a Shiroyasha fueron dichas mitad en serio y mitad en broma. Sin embargo, todos los reunidos en la mesa sabían perfectamente que el problema de “No Name” con la escasez de personal para un combate efectivo era grave. Y aunque Scathach es ante todo una “Caballera de la Reina” y una fiel servidora de la Reina de Halloween, no es que no le importe “No Name” y lo que le suceda, así que si le hubieran pedido ayuda, habría hecho todo lo posible por ayudarlos desde las sombras.
Mientras Shiroyasha apretaba los dientes con frustración por no poder refutar las acusaciones de la Reina de Halloween, Kuro Usagi se interpuso entre ella y los brazos extendidos, como si quisiera protegerla.
—¡Dama Reina de Halloween, por favor espere! Puedo asegurar que la Dama Shiroyasha no está haciendo nada para perjudicar a la comunidad “No Name”, y está haciendo todo lo posible para brindarnos el mejor apoyo posible para nuestra participación en la guerra.
—¿¡¡O-Ohhhhh!? S-Sí, es cierto, ¡díselo, Kuro Usagi!
Aunque Shiroyasha no recordaba haberle pedido ayuda a Kuro Usagi, ni haberle brindado apoyo real a su Comunidad, se sentía agradecida por sus palabras de aliento, así que se aferró a ellas y la animó a decir aún más. Sin embargo, internamente gritaba mientras se sujetaba la cabeza y sudaba a mares. No había pruebas de que Shiroyasha hubiera apoyado a los de “No Name” para su participación en la Segunda Guerra por la Autoridad del Sol, a pesar de ser su Inversora y de que prácticamente todo el mundo lo sabía. Por eso, cuando escuchó que, según Kuro Usagi, eso no era cierto, la Reina de Halloween ladeó la cabeza mientras sus ojos brillaban de gran interés al oír por primera vez información que desconocía.
—… Mmm, no es propio de ti cambiar tus políticas. ¿De verdad te has esforzado tanto para ayudarlos?
—¡A-Ajá! Pero sabes, ahora que el “Último Embrión” ha sido derrocado, el Pequeño Jardín finalmente podrá volver a ser lo que originalmente debía ser: un lugar donde todas las culturas y religiones del Mundo Exterior podrán mezclarse y convivir libremente, y a medida que ese momento se acerca cada vez más, pensé que tal vez ya es hora de que yo también me vuelva un poco más activa.
—¡Exacto! ¡La Dama Shiroyasha nunca se enfrenta a ningún problema sin antes analizarlo con todo detalle! ¡Así que no hay manera de que olvide la importante promesa que le hizo a esta Kuro Usagi!
—.... S-Sí, claro. Ah, y por cierto, ¿Kuro Usagi?
—¿Sí, Dama Shiroyasha?
—¿Qué tipo
de promesa te hice exactamente? Y no, no creas que la he olvidado por completo
y te pregunto por ella para quedar bien. No, no, no, recuerdo nuestra promesa,
pero... ¡Resulta que su contenido se me ha escapado de la cabeza debido a un
lapsus momentáneo en mi memoria a corto plazo!
Eso fue lo que le dijo a Kuro Usagi en un arrebato, pero, a decir verdad, no recordaba en absoluto la promesa que le había hecho. Es un poco vergonzoso admitirlo, pero en realidad Shiroyasha, la “Señora Demonio de la Noche Blanca” y ex “Maestra de Piso” del Lado Este, no solo es de espíritu libre, ¡sino que tenía muy mala memoria!
Si alguna vez le apeteciera y cumpliera las promesas que había hecho, cualquier comunidad que hubiera recibido su apoyo tendría una oportunidad legítima de victoria, ya fuera en un Juego de Dones normal o en una competición tan importante como la Segunda Guerra por la Autoridad del Sol.
Espíritus como Shiroyasha... Es decir, aquellos que están más cerca de “Brahman” y la “Verdad Cósmica”, que pueden describirse como existencias absolutas y supremas, no deberían involucrarse demasiado en los asuntos del plano mortal, y si fuera posible, no deberían interactuar con él en absoluto. Puede sonar terriblemente egoísta e incluso cruel, pero Shiroyasha sabía perfectamente que si alguien como ella, miembro de una de las especies más fuertes del Pequeño Jardín, se involucrara demasiado en los asuntos del Mundo Exterior, eso solo habría terminado en un desastre de proporciones sin precedentes.
Ajá, ajá... Sé que no debería involucrarme con los participantes de la guerra y cuáles podrían ser las consecuencias de mi participación, entonces, ¿por qué le prometí algo así a Kuro Usagi? Y lo más importante, ¿cuándo? ¿Fue durante una de esas veces en que me emborraché tanto en una fiesta que no pude recordar lo que estaba haciendo durante una semana?
Eso... Por ridículo que parezca, es una posibilidad muy probable. Si al final resulta ser así, tendrá que disculparse con Kuro Usagi más tarde, y no a medias, con todo y la postrada incluida.
Finalmente, tras dejar de fingir que no se daba cuenta de los patéticos intentos de engaño de Shiroyasha, la Reina de Halloween sonrió con una sonrisa realmente desagradable.
—Espera, podría ser... Santos cielos, podría ser de verdad... ¡¿Que lo hayas olvidado?! ¿¡Sobre una promesa tan importante con tu amiga?!
—Yo… ¡Nunca dije nada de eso! ¡Estoy diciendo la pura verdad! Es solo que, sinceramente, se me pasó por alto debido a la cantidad de cosas que tengo que recordar ahora mismo.
—¡Así es! ¡La Dama Shiroyasha jamás olvidaría un contrato tan importante! Incluso tengo aquí conmigo un Pergamino de Juramento para demostrarlo, ¡así que échele un vistazo si quiere!
El brillante trozo de pergamino que Kuro Usagi sacó de su bolsillo era el que tenía grabado el símbolo de las Diosas Gemelas, pero en lugar de tranquilizarla, solo provocó que Shiroyasha se pusiera cada vez más ansiosa.
—¡Ves, todo está escrito aquí mismo! 「Como método alternativo de pago por el préstamo de Kuro Usagi por parte de la Comunidad “No Name” para reclutar sus servicios como Jueza Maestra para la Segunda Guerra por la Autoridad del Sol, Shiroyasha, “La Señora Demonio de la Noche Blanca “ y Líder de la Comunidad “Mil Ojos” declara por la presente que enviará al menos a un miembro de su Comunidad para actuar como apoyo para las actividades de “No Name” relacionadas con la Segunda Guerra por la Autoridad del Sol. 」
—¡¡¡¡¿¿¿¿¿Q-QUÉ CARAJO...?????!!!!
—¡Vaya, vaya, vaya! Tienes razón. Todo está escrito aquí.
Olvidando que debía fingir, Shiroyasha dejó escapar un grito genuino, pero la Reina de Halloween también pareció muy sorprendida por el contenido del Pergamino de Juramento, ahora que lo había confirmado con sus propios ojos. Realmente pensó que Shiroyasha solo estaba fanfarroneando, porque debido a su espíritu tan despreocupado, a veces es demasiado fácil olvidar que, llegado el momento, era realmente capaz y confiable en los asuntos relacionados con su trabajo como “Maestra de Piso”, y tenía un largo historial de desempeñar ese trabajo a la perfección.
Han pasado casi tres años desde su retiro como “Maestra de Piso” del Lado Este, pero desde entonces prácticamente nadie se atrevió a señalar ningún fallo en la forma en que eligió dirigir las cosas, y también se estimó que bajo su guía la Segunda Guerra por la Autoridad del Sol debería poder desarrollarse sin problemas, al menos desde el punto de vista organizativo.
Para asegurarse de que ninguna de las dos le estaba tomando el pelo, Shiroyasha le arrebató el Pergamino de Juramento a Kuro Usagi y comenzó a escanear su contenido a una velocidad vertiginosa. Y una vez que terminó de leerlo, sintió como si se le hubiera ido toda la sangre de la cara en un instante.
¡B-Bueno, mierda...! ¡Realmente parece que tomé prestada a Kuro Usagi como árbitro para la guerra a cambio de prestarle algunos de mis hombres a “No Name” como método de pago alternativo!
En otras palabras, la historia no podría haber sido más simple. Shiroyasha le hizo una promesa tan importante a Kuro Usagi que incluso la escribieron en un Pergamino de Juramento... ¡Solo para olvidarse por completo de haber hecho tal promesa! Para alguien como Shiroyasha, conocida en todo el Pequeño Jardín como “La Señora Demonio de la Noche Blanca”, un Espíritu Estelar Celestial sorprendentemente excelente e increíblemente sociable, eso fue un error colosal e imperdonable.
—Ehh... ¿Dama Shiroyasha?
—¡Ah...! ¡N-No, no lo he olvidado! Lo recordé todo el tiempo, ¡e incluso me aseguré de hacer todos los preparativos necesarios! Pero sabes, la verdad es que empiezo a sentirme un poco mal por alguna razón, así que quizás sea mejor que me levante un momento.
A pesar de la repentina confusión y el caos a su alrededor, Shiroyasha inmediatamente comenzó a crear una lista de posibles candidatos en su cabeza. Sin embargo, aunque ahora mismo parezca una niña, Kuro Usagi sigue siendo una Coneja Lunar, una de las “Aristócratas del Pequeño Jardín”, que consideradas su aristocracia y una raza que encarna los ideales de fuerza, sabiduría y coraje sobre los que se construyeron el Pequeño Jardín y sus Juegos de Dones, así que no había manera de que Shiroyasha le devolviera el favor con algo a medias o apresurado, pero ¿qué otra opción le queda ahora? ¡Sí, exacto, ninguna! Sin embargo...
Casi todos sus hombres más capaces que estaban en “Mil Ojos” desde las primeras etapas de sus vidas ya han sido delegados a trabajar como parte del Comité Organizador para la Segunda Guerra por la Autoridad del Sol, y sus otros conocidos capaces a quienes podría haber pedido ayuda ya están participando en la guerra. Hércules podría haber sido su última esperanza... Si no fuera porque ya estaba participando en la guerra como Organizador, también a petición personal de Shiroyasha. Con eso, esencialmente se quedó sin el suministro de posibles héroes renombrados a quienes podría haber pedido ayuda. Las cosas realmente no pintaban bien para ella y no sabía cómo podría salvar esta situación aparentemente desesperada, pero en ese momento............
—¡Hola, Shiroyasha! ¡Espero que no te importe, pero vamos a acompañarte un rato!
—Disculpe nuestra repentina intrusión, “Señora Demonio de la Noche Blanca”.
Tras disiparse el humo púrpura que los rodeaba, dos figuras hicieron acto de presencia ante la mesa de Shiroyasha.
La persona que apareció fue Taishakuten, Mikado Tokuteru, y la otra, la mujer con una larga coleta negra que lo acompañaba, era Uesugi Kenshin.
Debido a la inesperada aparición del Dios Supremo de la Mitología India, Kuro Usagi se puso bastante nerviosa, y mientras hacía una reverencia apresurada, sus orejas se movían rápidamente por toda su cabeza, casi como si ellas mismas no supieran exactamente cómo debían reaccionar.
—¿S-Señor Tokuteru? ¿Dama Uesugi? ¿Q-Qué hacen aquí?!
—Hay algo que quería discutir con Shiroyasha, por eso hemos venido. “Señora Demonio de la Noche Blanca”, ¿le importaría dedicarnos un momento de su tiempo?
—Oh... ¡OOOOOHHHHHHH! ¡Por supuesto! Para ti, encontraré un momento, ¡o incluso varios si es necesario! ¡Vaya, qué buen momento elegiste para venir a verme! ¡De verdad, no podrías haber elegido un momento más apropiado para mostrarte aquí ni, aunque lo hubieras intentado!
—¿¿¿Mmm...???
—¿¿¿Mmm...???
Tokuteru y Uesugi inclinaron la cabeza confundidos. Tokuteru estaba especialmente sorprendido de que Shiroyasha expresara su disposición a hablar con él a pesar de que ni siquiera había dicho de qué quería hablar exactamente, pero antes de que pudiera preguntar más al respecto, Shiroyasha los agarró a ambos por el cuello y comenzó a arrastrarlos hacia un lado, sin querer perder el impulso ni la oportunidad de escapar del interrogatorio de Scathach y la Reina de Halloween que la llegada de los dos miembros de “Los Doce Devas” le había brindado. Pero antes de alejarse demasiado, miró su mesa por encima del hombro y gritó:
—Continuaremos esta conversación cuando termine de hablar con estos dos, así que asegúrense de que las tres esperen aquí y disfruten del espectáculo en el Cristal de Observación. ¡Especialmente tú, Kuro Usagi! ¡Te traeré buenas noticias cuando regrese!
—¡S-Sí, lo haré! ¡Voy a estar esperando con mis preciadas orejas erizadas todo el tiempo!
Scathach y la Reina de Halloween también las despidieron con una sonrisa, aunque por dentro estaban bastante disgustadas porque su juguete había metido el rabo entre las piernas y se había escapado a la primera oportunidad que se le presentó, ¡porque querían seguir burlándose de ella y atormentándola! Kuro Usagi también quería decirle algo más, pero al final no se atrevió a mencionarlo porque no quería faltarles al respeto a los demás invitados, a quienes consideraba mucho más importantes que ella. Shiroyasha, la verdad, se sentía un poco culpable por toda esta farsa, pero todo era por salvar las apariencias, así que se aguantó y siguió alejando a Tokuteru y Uesugi de la mesa lo más posible.
❄️❄️❄️
Cuando finalmente fueron arrastrados por el cuello a un vagón completamente diferente del Tren Espiritual Gigante, Tokuteru y Uesugi preguntaron por el significado de las acciones abruptas, y ciertamente extrañas, de Shiroyasha mientras disfrutaban del sabor del té que les servía una linterna que caminaba sobre dos piernas.
—Sé sincera conmigo, Señora Demonio de la Noche Blanca. Tú... Te has metido en un buen lío otra vez, ¿verdad? ¿Qué hiciste esta vez?
—A-Ajá. Creo... Creo que podría ser exactamente como dices, Taishakuten, y creo que tengo una idea bastante clara de por qué terminó así esta vez, pero primero, me gustaría que ustedes dos me escucharan, porque tengo una verdadera emergencia entre manos ahora mismo.
No se puede hacer una tortilla sin romper algunos huevos, así que Shiroyasha decidió ser sincera con los dos Devas desde el principio. Y así, les contó cómo había pedido prestada a Kuro Usagi para que actuara como “Jueza Maestra” y árbitro durante toda la Segunda Guerra por la Autoridad del Sol y que aparentemente incluso firmaron un Pergamino de Juramento que lo confirmaba, pero ella no recuerda que nada de eso haya sucedido. Cuando finalmente terminó sus explicaciones, Tokuteru pareció muy serio por un momento, pero luego en realidad comenzó a reír. Por lo general es un inútil bueno para nada con tendencia al juego compulsivo y a malversar dinero que no le pertenece, pero cada vez que adopta su expresión seria, se puede estar seguro de que actuará como corresponde a un dios de su fama y estatura, porque ese es esencialmente su “modo serio”. Pero el pequeño problema de Shiroyasha debió haber sido más divertido de lo que inicialmente pensó, porque fue suficiente para sacar a Tokuteru de su modo serio e incluso lo hizo reír.
—Jajaja........ Esta es la primera vez en mucho tiempo que he tenido la oportunidad de reírme tanto, “Señora Demonio de la Noche Blanca”. ¿Quién hubiera pensado que olvidarías el contenido de tu propio Pergamino de Juramento? Si la pobre Kuro Usagi te escuchara ahora mismo, puedes estar segura de que se deprimiría mucho.
—¡Guh, gununununu...! ¡Quiero refutarlo con todas mis fuerzas, pero en este caso no tengo ninguna excusa válida! ¡Sí, todo es culpa mía y lo sé! E-En fin, me da vergüenza preguntarte esto, pero necesito consultarte sobre un asunto. ¿No tendrás por casualidad algunos miembros de tu Comunidad que no tengan nada en particular que hacer en este momento? ¡Preferiblemente miembros fuertes, capaces de aportar su granito de arena en la batalla y en quienes se pueda confiar en tiempos de crisis!
—¿Miembros fuertes, capaces y, lo más importante, libres de mi Comunidad, dices? Hmm, déjame pensar...
Tokuteru se acarició la barbilla mientras se sumergía en sus pensamientos. Una oportunidad para que Shiroyasha le debiera un favor no se presentaba todos los días. Si le prestaba algunos de sus hombres a Shiroyasha, podría aprovechar la oportunidad no solo para saldar su deuda con Homura, ¡sino también las demás!
Dicho esto, yo mismo ando bastante escaso de recursos humanos. Tengo algunos subordinados estacionados en el Mundo Exterior, pero llamarlos aquí con tan poca antelación llevaría demasiado tiempo.
Tras lo ocurrido anoche, es casi seguro que tanto Homura Saigo como Izayoi Sakamaki se verán involucradas en los sucesos del Mundo Exterior. Y cuando llegue ese momento, sin duda necesitarán una pieza fiable capaz de operar libremente en el Mundo Exterior y estar siempre a su disposición.
Si logran resolver el “misterio de la declaración del Dios Supremo”, ambos comprenderán la naturaleza exacta de la relación entre el Pequeño Jardín y el Mundo Exterior, y entenderán cómo deberían ser otros mundos paralelos. Y si eso sucede, entonces los preparativos que ya están en marcha gracias a Surya y su gente no podrán abandonarse bajo ninguna circunstancia.
Hay una
muy buena razón por la que Mikado Tokuteru... Por la que Taishakuten decidió
dirigir una compañía de mercenarios en el Mundo Exterior. Todo era para poder
tener a tantos miembros de los Doce Devas como fuera posible disponibles en el
Mundo Exterior cuando llegara el momento en que los hermanos tuvieran que
enfrentarse a la crisis allí. También existe la posibilidad de que, dado que Izayoi
Sakamaki prácticamente no existió en el Mundo Exterior durante los últimos
cinco años, no esté al día con la historia oficial del Mundo Exterior ni con la
forma en que opera actualmente, y que intente actuar allí como lo hizo en ek Pequeño
Jardín: cargando directamente contra el enemigo sin siquiera intentar pensar en
una estrategia y tratando de pensar en lo que sus oponentes podrían intentar
hacer a continuación para contrarrestar sus planes antes incluso de que
tuvieran la oportunidad de ejecutarlos correctamente.
Por eso, pensar en estas cosas y en cómo compensar su ausencia es tarea de los Espíritus y de la encarnación de los Dioses que actúan encubiertos como empleados de la compañía de Tokuteru, y sus servicios serán más necesarios que nunca ahora que el camino que los hermanos decidieron tomar para evitar la ruina del mundo es el más difícil de todos. Si de verdad quieren tener éxito y superar “Las Pruebas Finales de la Humanidad”, su propia fuerza y voluntad no serán suficientes. Si siquiera quieren empezar a pensar en el éxito, necesitan asegurarse de que diversos poderes del Mundo Exterior les brinden su apoyo.
—Dicho esto... Tres de los “Doce Devas”: Nitten, Fuuten y Rasetsuten ya se han infiltrado en las filas de la Organización Mundial de la Salud, así que con ellos fuera, tengo que admitir que, si bien puede que no estén al mismo nivel que “No Name”, mi comunidad también lo pasa mal cuando se trata del problema de la falta de una adecuada mano de obra.
—Ya veo... Espera, ¿Nitten y Fuuten? ¿Te refieres a los hermanos de Arjuna?
—Sí.
—Pero… ¿Por qué estos dos en particular? ¿Acaso tu plan original no era que se disfrazaran como los Jugadores que participaban en la Segunda Guerra por la Autoridad del Sol, o que la supervisaran e influyeran en ella como Organizadores, tal como hizo Hércules?
Shiroyasha ladeó la cabeza con confusión, sin comprender por qué Tokuteru haría un cambio tan repentino en su plan original.
Como sabían los Organizadores de la guerra y algunos Inversores, la Flota de Argo que desembarcó en la Atlántida junto con Hércules era una comunidad falsa creada por los propios Organizadores. La propiedad actual del Argo, el buque insignia de toda la Flota de Argo y la embarcación naval más famosa de la mitología griega, utilizada por Jasón y sus Argonautas en su búsqueda del Vellocino de Oro, está asignada a Shiroyasha, y aunque solo lo invocó y utilizó unas pocas veces en los últimos siglos, seguía siendo su legítima propietaria. Ahora que el Argo ha sido destruido junto con el resto de la flota como resultado del ataque de ese misterioso monstruo marino en el muelle donde se suponía que debía estar estacionada la Flota de Argo, la Autoridad Solar que había sido consagrada en su interior, la que permitió al Argo navegar no solo por el océano ordinario sino también por el océano de las estrellas en el cielo, ha regresado a Shiroyasha junto con la otra Autoridad Solar que Hércules había mantenido en su poder hasta este momento. Así que ahora, aunque La “Señora Demonio de la Noche Blanca” liberó las Autoridades Solares que albergaba en su interior cuando comenzó la Segunda Guerra por la Autoridad Solar, estas ya han regresado a ella a pesar de que no participó directamente en la guerra. Pero ya no hay nada que pueda hacer al respecto, así que no tiene sentido pensar demasiado en ello.
La Flota de Argo fue destruida sin duda por algunos de esos bastardos de “Uroboros” pero, aunque claramente han cruzado la línea con ese ataque, realmente no hay mucho que los Organizadores puedan hacer para castigarlos por ello, porque el propósito de esta guerra y la razón principal para llevarla a cabo en primer lugar es que los participantes compitan entre sí de manera justa y equitativa.
Pero también está el asunto de ese matón que apareció de la nada junto con Hércules y lo utilizó para causar un gran alboroto, a pesar de que Hércules no era un Jugador, sino un Organizador que no debía enfrentarse a otros Jugadores en batalla.
Además de Argo, existía otra Comunidad ficticia que actuaba como Organizadora de la Segunda Guerra por la Autoridad del Sol: un grupo de personas registradas bajo el nombre de “Sanat Kumara”. O quizás, en lugar de llamarla comunidad ficticia, sería mejor decir que fue una comunidad que existió en el pasado, pero que ahora ha dejado de existir.
Comunidades como “Argo” y “Sanat Kumara”, que alguna vez existieron como Sub-Comunidades gobernadas por “El Ejército Celestial”, fueron prácticamente destruidas durante los días de la Guerra Distópica, por lo que esta vez se han tomado prestados los nombres de esas antiguas Comunidades como una especie de camuflaje.
—Es exactamente como dices. Originalmente, planeaba que Nitten y Fuuten participaran en la guerra como Jugadores regulares, pero el incidente del “Toro del Cielo” ocurrió poco antes de que todo pudiera finalizarse correctamente, y como resultado, solo tenía a una persona disponible que podía hacer algo al respecto: el Avatar de Dyaus. Y como el resto estaba ocupado con otras tareas, decidí que lo mejor sería pedirles que investigaran sobre “Uroboros” y otras Comunidades a sus espaldas.
Fue durante su batalla con Arjuna en el Dédalo del Minotauro. En aquel entonces, Arjuna actuó como si ya supiera que sus hermanos iban a participar en la guerra, aunque no había forma de que ninguno de los miembros de “Sanat Kumara” lo supiera, a pesar de que también eran uno de los Organizadores.
En otras palabras... Esa información debió haberse filtrado al exterior. Y, en vista de ello, era obvio que, como responsable de todo el “Ejército Celestial”, Tokuteru intentaría tomar medidas inmediatas.
—Mmm... ¿Así que cambiaste la alineación de tu personal que participaría en la guerra después de darte cuenta de cuál era el deseo de tu hijo?
—Esto y aquello son asuntos completamente distintos. Incluso si tuviera una revancha con él en su estado actual, eso no habría solucionado nada para ninguno de los dos. Así que, hasta que Arjuna no comprenda correctamente qué le enfureció y entristeció tanto como para apuntarme con su arma, jamás le permitiré reunirse con Nitten... Ni con Karna en esas condiciones.
Esa última frase que Tokuteru pronunció... No la dijo con la mirada ni hablando como un padre preocupado por su hijo, sino como el Rey de los Dioses.
Karna... Un medio hermano que Arjuna tuvo en algún momento de su vida, pero del que rara vez hablaba ahora.
Arjuna, hijo de Indra, el dios principal de la mitología india y el dios más fuerte de la Guerra y Karna, el hijo del dios del Sol Surya. Su duelo predestinado era el mismo del que Kuro Usagi y You Kasukabe hablaban hace tres años. Ha pasado una eternidad desde entonces, pero ahora Arjuna ha perdido de vista la esencia del arrepentimiento que lo llevó a despreciar el resultado de aquel duelo durante tanto tiempo. Aquel guerrero era más fuerte y más bondadoso que nadie, pero ahora ni siquiera recordaba el significado exacto de las lágrimas que derramó al final del duelo... Y lo que Tokuteru... Lo que Indra, el Rey de los Dioses de la mitología india, más deseaba en ese momento, era que su hijo lo recordara una vez más.
—La otra razón por la que llamé a Dyaus fue porque también quería que sirviera de elemento disuasorio en caso de que alguno de los dos provocara una pelea con el otro. Si hablamos de ese hombre... Aquel que una vez fue aclamado como el héroe más fuerte de la mitología india, entonces seguramente será más que capaz de detener el inútil enfrentamiento entre ellos.
Eso no significa que Tokuteru no quiera que Arjuna y Karna vuelvan a enfrentarse. Sin embargo, si lucharan por segunda vez movidos únicamente por los rencores del pasado, tal duelo solo avivaría aún más el resentimiento y la animosidad, incluso si el resultado fuera diferente al de la vez anterior.
En aquel entonces luchaban entre sí porque estaban destinados a intentar quitarse la vida mutuamente en la batalla, pero ahora, en este momento de esta nueva era, si quieren que su batalla tenga algún sentido, tendrán que encontrar sus propias razones para luchar, sin dejarse influenciar por nadie más.
Además... Más que la relación de Karna con Arjuna, me preocuparía más su relación con su maestra, Parashurama, porque estos dos también deben tener mucha mala sangre y remordimientos entre ellos incluso ahora.
No será posible lograrlo sin recurrir a tácticas astutas y artimañas viles, pero es deber de Tokuteru, como Dios Supremo y como hombre, hacer todo lo que esté a su alcance para evitar que esos rencores sin sentido se conviertan de pequeñas chispas en incendios incontrolables. Una guerra brutal e innecesaria donde el odio se superpone con aún más odio, tal como la que presenció aquel día en el pasado lejano... Él no desea volver a ver nada parecido.
Shiroyasha quería hacer más comentarios al respecto, pero al ver la expresión de Tokuteru, decidió que lo mejor sería guardarse esos comentarios para sí misma, así que lo único que se atrevió a decir por ahora fue esto:
—...Ya veo. Bueno, si esa es tu opinión sobre el asunto, siendo tú quien una vez fue llamado el Dios de la Guerra más poderoso, ¿quién soy yo para intentar hablarte de lo que está bien y lo que está mal en esta situación? Por lo tanto, no hablaré más de este tema, a menos que quieras seguir discutiendo conmigo, claro. Si es así, te escucho.
Nacido como un Espíritu Divino, el más cercano a los humanos entre todos, Indra logró llegar a donde está hoy tras experimentar muchas victorias, pero, sobre todo, tantos fracasos y derrotas como estrellas hay en el firmamento. Era un Espíritu Divino único en el sentido de que, a diferencia de todos los demás dioses de la mitología india, que nacieron en la cúspide de la perfección, se le permitió cometer errores como los humanos, lo que, a su vez, le permitió crecer y mejorar como dios. Así pues, si alguien como él, que presenció con sus propios ojos uno de los conflictos más sangrientos de la historia de la humanidad y aún lo recuerda con la misma nitidez que si hubiera ocurrido ayer, afirmaba que quería hacer todo lo posible para asegurar que tales guerras jamás se repitieran, entonces no había nada de qué preocuparse, porque si alguna vez hubo alguien capaz de alcanzar un objetivo tan elevado simplemente por su seriedad, ese era él.
—Sin embargo… ¡Esto es esto y aquello es aquello! Así que ahora que hemos terminado de hablar de lo que te concierne, Indra, ¿por qué no volvemos al tema principal del que quería hablar contigo? ¿Tienes a alguien que puedas prestarme para que ocupe el lugar de Kuro Usagi como árbitro en la guerra? ¡Vamos, piénsalo bien! ¡Eres el único a quien puedo preguntarle! ¡Eres, literalmente, mi última esperanza!
—Tomar el lugar de Kuro Usagi como árbitro en la guerra, lo dices como si fuera algo fácil. Sabes que ser árbitro en un evento tan importante es un gran problema, así que no es como si pudieras poner a cualquiera en el puesto y listo, ¿verdad? Uf... Bueno, tal vez deberíamos empezar desde ahí y ver a dónde nos lleva: ¿qué tipo de persona te gustaría que fuera el árbitro que reemplazara a Kuro Usagi?
—¿A quién me gustaría ver como árbitro? ¡Vamos, nos conocemos desde hace tanto tiempo que ya deberías saber la respuesta a una pregunta tan obvia sin siquiera haberla formulado! A quien quiero como árbitro es a una chica sexy, atractiva tanto de rostro como de figura, que además es preciosa, dura e indomable en la batalla y, en general, tan adorable que querrías molestarla constantemente solo para ver sus lindas reacciones, ponerle un collar y tenerla siempre a tu lado mientras le das de comer tres veces al día…
—Oye, ¿no crees que esto es un pedido demasiado grande, incluso para alguien como tú que a menudo se comporta como una mocosa malcriada? Además, si pudiera poner mis manos sobre una chica que cumpliera con todos esos requisitos, ¡puedes estar segura de que me la quedaría solo para mí sin pensar jamás en compartirla con nadie!
—A quién llamas mocosa, ¡¿eh?! ¡Me hiciste una pregunta y te di una respuesta honesta! ¡Así de simple!
Un Dios y un Espíritu Estelar Celestial se gritaron el uno al otro con tanta fuerza que sus gritos resonaron por toda la habitación. Ahora, normalmente pensarían que era inútil discutir sobre los gustos y preferencias de uno cuando se trata de miembros del sexo opuesto, pero en el caso de esos dos, las cosas eran un poco diferentes, porque era un hecho bien conocido que Shiroyasha, “La Señora Demonio de la Noche Blanca” y la ganadora de la Primera Guerra por la Autoridad del Sol, así como uno de los tres chicos problemáticos originales del Pequeño Jardín, estaba absolutamente enamorada de Kuro Usagi, y algunos incluso argumentaban que este enamoramiento suyo estaba incluso al borde de una obsesión que a menudo la llevaba a actuar como un viejo pervertido a su alrededor, y eso no le sentó nada bien a Tokuteru, porque aunque ahora mismo los Conejos Lunares, la raza a la que pertenece Kuro Usagi, son llamados “Aristocracia del Pequeño Jardín”, lo que los hace similares a la aristocracia del Mundo Exterior, la verdad sobre los Conejos Lunares es que en realidad fueron creados por Indra como su raza mascota personal a la que llenó de todos sus fetiches y gustos personales.
Por lo general, cuando dos personas que comparten un interés o les gusta algo similar se encuentran, se puede considerar algo bueno, porque su amor e interés por esa cosa puede llevar a desarrollar un sentido de parentesco entre los dos, incluso si inicialmente eran solo un par de completos extraños que no tenían nada que ver el uno con el otro.......... Pero luego, aunque Indra y Shiroyasha adoraban a Kuro Usagi, nunca pudieron ponerse de acuerdo sobre cuál era la mejor cualidad de ella (léase: la más adorable), lo que a menudo los llevaba a chocar entre sí en acalorados debates que duraban hasta que podían llegar a un compromiso.
—¡Gununununu...! ¡Por favor, te lo ruego! ¿Acaso no ves lo que está en juego para mí? Si termino decepcionando a Kuro Usagi y se entristece por mi tonto yo olvidadizo, ¡jamás me lo perdonaré en mi vida! Pero si hago esto bien, esta podría ser mi gran oportunidad de recibir un elogio sincero de ella, ya sabes, algo como: ¡Como era de esperar de la Dama Shiroyasha, usted es increíble! Así que, mientras siga existiendo la posibilidad de que aumente su afecto por mí, ¡voy a aprovechar esa oportunidad pase lo que pase!
—¿Sabes qué? Existe algo llamado ser demasiado fiel a tus deseos, ¡y tú lo estás haciendo ahora mismo!
—¡Claro que lo sé! ¡Pero por favor! ¡Hazlo por mí! ¡Solo esta vez! ¡Solo esta vez será suficiente!
Y con eso, Shiroyasha hizo una rabieta y se sentó en el suelo en su forma loli. Mientras negaba con la cabeza incrédulo, Tokuteru se preguntó si realmente había tirado por la borda su orgullo como Espíritu Estelar Celestial y ex Señora Demonio por algo así, pero verla en el suelo de esa manera le hizo sentir como si él fuera el malo de la película. Sin embargo, esa estrategia suya seguía siendo un golpe bajo y cobarde.
En medio de la discusión entre Tokuteru y Shiroyasha, que se volvía cada vez más fuerte y caótica, Uesugi Kenshin levantó la mano con calma y le dijo a Shiroyasha en cuanto vio que tenía toda su atención:
—Dama Shiroyasha. Si no le importa que alguien como yo lo haga, me gustaría ofrecerme como voluntaria para reforzar temporalmente las filas de los “No Name”.
—¡¿De verdad harías eso?!
—Sí. Aunque tal vez no sea tan linda o sexy como desea, tengo la máxima confianza en mi habilidad con la espada. Así que, si esto pudiera darme a mí, alguien del último asiento en los “Doce Devas”, la oportunidad de participar en la Segunda Guerra por la Autoridad del Sol y demostrar mi autoridad y mi habilidad ante el público más ilustre de todo el Pequeño Jardín, nada me traería mayor honor que eso.
Dijo entre risas mientras su coleta negra se balanceaba de un lado a otro, y aunque a Shiroyasha le pareció una oferta repentina, no la recibió mal en absoluto. Debido a su posición en el Pequeño Jardín y su estatus como “Señora Demonio de la Noche Blanca” y ex “Maestra de Piso” del Lado Este, Shiroyasha ya conocía a los demás miembros de los “Doce Devas”, pero esta sería la primera vez que conocería y trabajaría con Uesugi Kenshin.
Uesugi Kenshin, nombre real Nagao Kagetora: la más joven de los miembros de la Comunidad de los “Doce Devas” y una encarnación de Bishamonten, Dios de la Guerra y uno de los Cuatro Reyes Celestiales. Es la más joven entre todos los demás Devas no solo por su edad, sino también por el período histórico en el que vivió. Nacida en la tumultuosa era de la historia de Japón, el período de los Estados Combatientes, donde los señores de la guerra más talentosos estaban divididos en muchos grupos y alianzas, fue considerada una de las señoras de la guerra más fuertes de su tiempo, y su reputación de haber luchado y ganado batallas en más de cien campos de batalla diferentes le ha valido muchos títulos, dos de los más renombrados son “Dios de la Guerra de Echigo” y “El Dragón de Echigo”.
—¿Qué dice, Dama Shiroyasha? Si bien soy joven, eso no cambia el hecho de que sigo siendo una deidad, y confío en que superaré con creces tus expectativas.
Enderezando su postura, Uesugi se llevó la mano al pecho. Su oferta era sin duda tentadora, pero Shiroyasha no podía aceptarla de inmediato, a pesar de su aura de mujer digna y capaz. Con la mano en la barbilla, Shiroyasha examinó a Uesugi de arriba abajo.
—Mmm... Es cierto, pareces bastante habilidosa, tienes muchos logros a tu nombre y tu motivación es realmente admirable.
—No sé si puedo considerarme linda, pero en cuanto a apariencia, no creo que me falte nada.
—Ajá. Cabello brillante y bien cuidado, pechos con buena forma y tamaño que se ven claramente incluso debajo del traje que llevas puesto, sin mencionar esa figura de reloj de arena que logra un equilibrio perfecto entre tus caderas y ese trasero bien formado... Sí, una chica como tú podría ser la nueva sensación del momento... Dime, ¿qué te parecería vivir una vida de lujo con tres comidas al día solo a cambio de que te ponga un collar...?
—Entiendo cómo se siente, pero intenta calmar a tu yo pervertido interior.
Tokuteru intentó calmar las travesuras de Shiroyasha antes de que se descontrolaran. Luego, le dirigió su mirada a Uesugi con una expresión que mezclaba preocupación y seriedad.
—....... Uesugi. ¿Necesito recordarte que aún no has completado ni una sola misión como miembro de los “Doce Devas”? Además, esta será tu primera acción en solitario. ¿De verdad estás de acuerdo con eso?
—No se preocupe, Señor Taishakuten. Ahora que he asumido el papel de la encarnación de Bishamonten, me propongo cumplir con todas mis responsabilidades lo mejor que pueda. Y si esa responsabilidad se reduce a proteger al Sr. Izayoi y al Sr. Homura, entonces no será muy diferente de mi trabajo como guardaespaldas de la Dama Ayato en el Mundo Exterior, ¿verdad?
Se puso las manos en las caderas y se rio con confianza. Hablaba con cortesía, pero sus modales y gestos no se diferenciaban de los de una Uesugi cualquiera. Tokuteru dudó un momento, pero al final murmuró en voz baja mientras miraba a lo lejos:
—... ¿Sabes qué? Tienes razón. Sin duda te has vuelto más humana, así que quizás soy yo quien está siendo demasiado sobreprotector.
—No, no, no, un segundo. ¿No debería ser al revés? ¿No debería ser Te has vuelto más como un Espíritu Divino?
Uesugi preguntó, sin comprender a qué se refería Tokuteru. Pero su confusión era comprensible. Aunque se convirtió en la encarnación de Bishamonten solo después de que su vida original llegara a su fin, incluso en vida fue famosa por todas sus hazañas bélicas en el campo de batalla, pero aparte de eso, solo se la podía describir como un ser humano “decente”, así que su nueva vida como miembro de los “Doce Devas” era una oportunidad para que finalmente fuera “más humana”, por lo que Tokuteru negó con la cabeza sonriendo y dijo:
—Lo único que quería decir es que te has vuelto más humana de lo que eras al principio, ni más ni menos. Bueno, da igual. Voy a dejar el asunto de la Atlántida en tus manos, pero antes, también te dejo esta carta.
—¿Una carta?
—¿Una carta?
Uesugi y Shiroyasha inclinaron la cabeza con signos de interrogación sobre ellas.
—Nunca antes había visto un sello de cera como este. ¿A qué comunidad pertenece?
—Una nueva comunidad emergente creada por Asuka Kudou. Contiene la información filtrada de “Uroboros” sobre el hombre que se hace llamar Krishna.
—¿¡¡Qué!!?
—Se llevó a cabo una investigación basada en esa información filtrada, y se reveló que no es un participante habitual. En otras palabras, es posible que esté siendo juzgado como miembro de la Alianza de Señores Demonio.
—¿¡Siendo juzgado?! ¡¿Ese Krishna?!
Uesugi quedó bastante asombrada por esa revelación, pero tal reacción sería natural para cualquiera que supiera cuán grande era la deidad Krishna. Sin embargo, Tokuteru negó lentamente con la cabeza.
—Como dije, él no es Krishna, sino un impostor que anda por ahí haciéndose llamar con su nombre.
—¿Un impostor?
—Ajá. Yo también estaba preocupado por él, pero no te preocupes. Sea quien sea ese tipo, definitivamente no es el verdadero Krishna.
Extendiendo su abanico, Shiroyasha sacó una muñeca de la sombra negra de ayer y la colocó allí.
—Para mí, el misterio de la identidad de ese monstruo de sombra negra es mucho más importante. Una sola mirada bastó para saber que, sea lo que sea, no será más que una fuente inagotable de problemas y un desastre terrible. Su poder parece similar al de “Las Pruebas Finales de la Humanidad”, pero sus atributos están en un nivel completamente distinto. Poseyó y manipuló a Hércules con tal facilidad como si fuera su propio cuerpo, y solo hay un Señor Demonio en la historia del Pequeño Jardín que podría haber hecho tal cosa: el Señor Demonio Distopía.
Los que son temidos como “Las Pruebas Finales de la Humanidad” y “Asesinos de Dioses”.... Son los más fuertes de todos los Señores Demonio, cada uno de ellos con el poder suficiente para provocar la destrucción de la humanidad por sí solo. En el pasado, causaron estragos en el Pequeño Jardín, pero uno de ellos fue asesinado por una chica de los confines del mundo, y el otro fue derrotado hace tres años por un chico que vino de otro mundo y sus compañeros....... Así que aquel con el que están lidiando ahora debe ser el último superviviente de “Las Pruebas Finales de la Humanidad”, de quien se ha profetizado que aparecerá solo después de que los otros dos: “El Mundo Cerrado” Distopía y “El Mal Absoluto” Azi-Dahaka hayan sido derrotados.
—Si es cierto y él... El “Viento de la Decadencia” realmente ha comenzado a moverse, entonces eso significa que algo está sucediendo aquí que no hemos notado, incluso con todos nuestros ojos puestos en todo ek Pequeño Jardín.
—Sí, pero como la Segunda Guerra por la Autoridad del Sol ya ha comenzado, es demasiado tarde para que volvamos atrás. La selección final de los candidatos de “Origen” también está en marcha, así que pensé que no nos quedaba más remedio que proceder con todo a la vez… Pero entonces pensé en algo.
Una amplia sonrisa se dibujó en el rostro de Indra. Básicamente, cuando este hombre esbozaba esa sonrisa, uno podía estar seguro de que, sin importar lo que estuviera pensando, no era nada bueno. Por eso, Uesugi, que ya conocía esa actitud, escuchó la idea de Indra con una sonrisa ligeramente preocupada.
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